Extracto del libro “La Sabiduría de la Tortuga” de José Luis Trechera.

Unos expertos asesores de empresa viajan a una zona rural para descubrir posibles “yacimientos de futuros negocios” e intentar suscitarle a los lugareños el espíritu emprendedor. Con este objetivo, se topan con un hombre que estaba plácidamente sentado bajo un á¡rbol vigilando su rebaño de ovejas,
Los asesores ven la ocasión ideal para aplicar todo lo que han ido aprendiendo en el MBA (Máster de Administración de Empresas) que realizaron en una prestigiosa Universidad. Se dirigen al pastor y le proponen lo siguiente:
¿Tiene usted un plan de negocio? Le explican al hombre que debería optimizar mejor los recursos que posee: ¿qué ovejas le sobran? ¿cómo vender mejor los corderos? ¿en qué momento comprar? ¿cómo sacarle valor añadido a sus activos?…
¿Para qué? Responde el pastor.
Para que de esa manera pudiera invertir más en su negocio y, por ejemplo, comprar más ovejas.
¿Y para qué quiero más ovejas?
Para poder criar más corderos.
¿Y para qué quiero más corderos?
Para tener un rebaño más grande y selecto.
¿Y para qué quiero un rebaño más grande y selecto?
Para tener corderos que se puedan posicionar mejor en el mercado.
¿Y para qué quiero corderos que se vendan mejor?
Para poder comprar más fincas e instalar corrales con lo cual aumentarán las cabezas de ganado y podrá contratar empleados y equipos informáticos que le permitan realizar todas estas labores y exoprtar “con calidad”, y así tener capital y rescursos para poder retirarse y observar sus posesiones tranquilamente bajo un Árbol.
El pastor responde: ¡Acaso no es eso lo que estoy haciendo ahora!

Estimado Luis:
Gracias por hacerte eco de algunas de las ideas del “Libro la sabiduría de la tortuga: sin prisa pero sin pausa” (Editorial Almuzara).
Espero que su lectura y puesta en práctica nos ayude a cuestionar estilos de vida patológicos y el inicio de ñ nos sirva para replantear proyectos personales y profesionales con más sentido.
Saludos,
José Luis Trechera